El pasado lunes, el director del turno matutino de la escuela primaria urbana 299 Amado Nervo, Aldo Iván García, reportó a Protección Civil una rama caída dentro de la institución, cuando los elementos del departamento encargado de velar por la seguridad de la ciudadanía llegaron al lugar, se percataron de que las instalaciones presentan daños graves en la estructura de dos de los tres edificios del recinto académico, por lo que acordonaron la zona; la escuela ha suspendido las clases de manera indefinida. 

“En el mes de septiembre vinieron de parte del programa “Escuelas al 100”, iban a reconstruir algunas partes de la escuela que estaban afectadas, de septiembre hasta febrero estuvieron trabajando, en febrero llegaron (personas) de parte de INFEJAL, que es el organismo encargado de las obras aquí en el estado y suspenden la obra porque no habían completado ni el 25 por ciento (de recursos) de lo que se les había encargado, entonces más o menos del 9 de febrero a la fecha la obra quedó totalmente parada, una de las obras inconclusas fue el cambio de baldosas del techo, lo iban a poner nuevo e iban a impermeabilizar, pero se quedaron en ponerlo nuevo, les faltó el impermeabilizante, entonces con las lluvias, se empezó a filtrar el agua”.
El daño es tan grave que algunos de los bordes del techo de las oficinas de la escuela han colapsado, incluso, la humedad ha provocado fallos en algunas lámparas de algunos salones de clases.

Entre los padres y madres de familia hay desconcierto pues algunos afirman que no tenían idea de la situación, algunos otros aseguran estar conscientes del problema pero esperan que tengan solución, otros han expresado abiertamente su indignación:
“Yo el único problema que veo, es el abandono de las instalaciones, se han robado cosas y no se sustituyen las cosas, la construcción la dejaron a medias, fuera de eso, yo estoy conforme. Ya le habíamos comentado al director sobre la situación y nos han dado largas, es más no sé si hay sociedad de padres, ni los conozco” expresó una madre que prefirió permanecer en el anonimato.

Por parte de Protección Civil, Francisco Godínez, encargado del departamento, argumentó que el reglamento municipal que rige a su dependencia, limita las facultades del mismo y afirma que “si por mi fuera, clausuro la escuela”, pues argumenta que los daños que presenta el lugar, representan un riesgo latente para todos los que asisten al inmueble:
“Nosotros como autoridad tenemos la facultad y obligación de buscar el beneficio y el bienestar de las personas que ahí habitan, desafortunadamente un reglamento municipal mal hecho nos impide clausurar la escuela, si fuera por mí, yo ya hubiera clausurado la escuela por las malas condiciones y el riesgo que genera”.

Francisco Godínez afirma que la zona permanecerá acordonada hasta que un perito competente en la materia, pueda presentar un veredicto sobre si es seguro seguir utilizando las instalaciones de la escuela; recordó que de momento los niños están prácticamente de vacaciones, por la inminente pausa veraniega, pero es responsabilidad absoluta del director del plantel buscar soluciones, tanto buscar recursos para reforzar la estructura o buscar sedes alternas para dar las clases cuando estas se reanuden.